Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono – 16 de septiembre

Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono – 16 de septiembre

 

 

El Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono se celebra el 16 de septiembre.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclama el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, con el fin de proteger y salvar la capa de ozono que está siendo destruida por el calentamiento global

 

 

 

El Programa AcciónOzono del PNUMA ha desarrollado dos videos de 30 segundos en seis idiomas de las Naciones Unidas para su difusión mundial y distribución viral en la web. El PNUMA también proporcionará a las Partes y organizaciones interesadas una versión internacional para su traducción a los idiomas locales.

Estos anuncios de servicio público (ASP) marcan el 25 aniversario del Protocolo de Montreal (MP). Sus mensajes también enfatizan al MP como el protector de nuestra atmósfera para las generaciones venideras.

Este anuncio de servicio público se desarrolla en torno a los múltiples beneficios del Protocolo de Montreal, que no se limita solo al problema relacionado con el ozono, sino que también se desarrolla en impactos positivos para nuestra biodiversidad, clima, salud y economía.

En 1994 la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la Resolución 49/114,1​ «proclama el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, en conmemoración del día en que en 2003 se firmó el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono, que se celebrará a partir de 1995″.​

 

¿Qué es la Capa de Ozono?

 

Se denomina capa de ozono u ozonosfera a la zona de la estratosfera terrestre que contiene una concentración relativamente alta1​ de ozono.

Esta capa, que se extiende aproximadamente de los 15 km a los 50 km de altitud, reúne el 90 % del ozono presente en la atmósfera y absorbe del 97 al 99 % de la radiación ultravioleta de alta frecuencia (150-300 nm).

Fue descubierta por los físicos Charles Fabry y Henri Buisson en el año 1913.

Sus propiedades fueron examinadas en detalle por el meteorólogo británico G.M.B. Dobson, quien desarrolló un sencillo espectrofotómetro que podía ser usado para medir el ozono estratosférico desde la superficie terrestre.

Entre 1928 y 1958 Dobson estableció una red mundial de estaciones de monitoreo de ozono, las cuales continúan operando en la actualidad. La unidad Dobson, una unidad de medición de la cantidad de ozono, fue nombrada en su honor.

El ozono es la forma alotrópica del oxígeno, que está estable en determinadas condiciones de presión y temperatura. Es un gas compuesto por tres átomos de oxígeno.

 

Los mecanismos fotoquímicos que se producen en la capa de ozono fueron investigados por el físico británico Sydney Chapman en 1930.

La formación del ozono de la estratosfera terrestre es catalizada por los fotones de luz ultravioleta que al interaccionar con las moléculas de oxígeno gaseoso, que están constituidas por dos átomos de oxígeno, las separa en los átomos de oxígeno (oxígeno atómico) constituyente; el oxígeno atómico se combina con aquellas moléculas que aún permanecen sin disociar, formando, de esta manera, moléculas de ozono.

La concentración de ozono es mayor entre los 15 y 40 km, con un valor de 2-8 partículas por millón, en la zona conocida como capa de ozono.

Si todo ese ozono fuese comprimido a la presión del aire al nivel del mar, esta capa tendría solo 3 milímetros de espesor.

El ozono actúa como filtro, o escudo protector, de las radiaciones nocivas, y de alta energía, que llegan a la Tierra, permitiendo que pasen otras como la ultravioleta de onda larga, que de esta forma llega a la superficie.

Esta radiación ultravioleta es la que permite la vida en el planeta, ya que es la que permite que se realice la fotosíntesis del reino vegetal, que se encuentra en la base de la pirámide trófica.

Al margen de la capa de ozono, el 10 % de ozono restante está contenido en la troposfera, y es peligroso para los seres vivos por su fuerte carácter oxidante.

Elevadas concentraciones de este compuesto a nivel superficial forman el denominado esmog fotoquímico.

El origen de este ozono se explica en un 10 % como procedente de ozono transportado desde la estratosfera y el resto es creado a partir de diversos mecanismos, como el producido por las tormentas eléctricas que ionizan el aire y lo hacen, muy brevemente, buen conductor de la electricidad. Pueden verse algunas veces dos relámpagos consecutivos que siguen aproximadamente la misma trayectoria.

 

Ozono para la vida: 35 años de protección de la capa de ozono

 

 

La capa de ozono es una franja frágil de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares, contribuyendo así a preservar la vida en el planeta.

La utilización durante años de ciertos productos químicos la dañaron, poniendo en peligro nuestra propia existencia y la del resto de seres vivos del planeta.

Un esfuerzo internacional conjunto ha permitido la eliminación y reducción del uso de sustancias que agotaban la capa de ozono, ayudando no solo a protegerla para la generación actual y las venideras, sino también a mejorar los resultados de las iniciativas dirigidas a afrontar al cambio climático.

Esos esfuerzos han protegido asímismo la salud humana y los ecosistemas reduciendo la radiación ultravioleta del sol que llega a la Tierra.

Se celebran los 35 años de la Convención de Viena y los 35 años de protección mundial de la capa de ozono. La vida en la Tierra no sería posible sin la luz solar.

La energía que emana del sol sería demasiado para que la vida en la Tierra prosperara si no fuera por la capa de ozono.

Esta capa estratosférica protege a la Tierra de la mayor parte de la dañina radiación ultravioleta del sol. La luz solar hace posible la vida, pero la capa de ozono hace posible la vida tal como la conocemos.

Cuando los científicos descubrieron, a finales de la década de 1970, la humanidad estaba creando un agujero en este escudo protector, hiceron saltar la alarma.

El agujero, causado por los gases que agotan la capa de ozono (SAO) utilizados en aerosoles y refrigeración, como refrigeradores y aparatos de aire acondicionado, amenazaba con aumentar los casos de cáncer de piel y cataratas, y dañar plantas, cultivos y ecosistemas.

La respuesta global fue decisiva. En 1985, se adoptó la Convención de Viena para la Protección de la Capa de Ozono.

Bajo el Protocolo de Montreal del Convenio, los gobiernos, los científicos y la industria se compromenten a trabajar juntos para eliminar el 99 por ciento de todas las sustancias que reducen la capa de ozono. Gracias este protocolo, la capa de ozono se está recuperando y se espera que vuelva a los valores anteriores a 1980 para mediados de siglo.

Para respaldar el Protocolo, la Enmienda de Kigali, que entró en vigor en 2019, trabaja para reducir los hidrofluorocarbonos (HFC), los gases de efecto invernadero con un gran potencial de calentamiento climático y dañinos para el medio ambiente.

 

 

El Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, que se celebra el 16 de septiembre, celebra estos logros.

Además, es una buena muestra de que las decisiones y acciones colectivas, guiadas por la ciencia, son la única forma de resolver las grandes crisis mundiales.

El mensaje de los tratados para salvar la capa de ozono de trabajar conjuntamente y en armonía por el bien común resuenan más que nunca y se convierte en un mensaje fundamental en estos días.

El lema del día, «Ozono para la vida», nos recuerda que el ozono no solo es crucial para la vida en la Tierra, sino que debemos continuar protegiendo la capa de ozono para las generaciones futuras.

Un número de productos químicos de uso común han resultado ser extremadamente dañinos a la capa de ozono.

 

Convenio de Viena sobre la protección de la capa de ozono

 

La confirmación científica del agotamiento de la capa de ozono impulsó a la comunidad internacional a establecer un mecanismo de cooperación para tomar medidas para proteger la capa de ozono.

Esto se formalizó en el Convenio de Viena para la protección de la capa de ozono, que fue aprobado y firmado por 28 países, el 22 de marzo de 1985.

En septiembre de 1987, esto condujo a la redacción del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono.

 

Protocolo de Montreal

 

El objetivo principal del Protocolo de Montreal es la protección de la capa de ozono mediante la toma de medidas para controlar la producción total mundial y el consumo de sustancias que la agotan, con el objetivo final de eliminarlas, sobre la base del progreso de los conocimientos científicos e información tecnológica.

El Protocolo de Montreal se estructura en torno a varios grupos de sustancias destructoras del ozono. Los grupos de sustancias químicas se clasifican de acuerdo a la familia química y se enumeran en los anexos al texto del Protocolo de Montreal.

Exige el control de casi 100 sustancias químicas en varias categorías.

Para cada grupo o anexo de sustancias químicas, el Tratado establece un calendario para la eliminación gradual de la producción y el consumo de esas sustancias, con el objetivo de eventualmente eliminarlas por completo.

 

Aplicación del Protocolo de Montreal

 

La aplicación del Protocolo de Montreal ha progresado bien en los países desarrollados y países en desarrollo. Todos los calendarios de eliminación se han respetado en la mayoría de los casos, algunos incluso antes de lo previsto.

En vista del progreso constante realizado en el marco del Protocolo, ya en 2003, ex Secretario General Kofi Annan declaró: «Tal vez el acuerdo internacional más exitoso hasta la fecha ha sido el Protocolo de Montreal». Sus puntos de vista son compartidos ampliamente en la comunidad internacional.

 

Ratificación universal

El 16 de septiembre de 2009, la Convención de Viena y el Protocolo de Montreal se convirtieron en los primeros tratados de la historia de las Naciones Unidas en lograr la ratificación universal.

 

Enmienda de Kigali

Las Partes en el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono llegaron a un acuerdo en su 28ª Reunión de las Partes el 15 de octubre de 2016 en Kigali, Rwanda, para eliminar gradualmente los hidrofluorocarbonos (HFC).

 

Net Zero by 2050 

 

 

Hoja de ruta integral del mundo para que el sector energético global alcance emisiones netas cero para 2050.

Nuestro informe especial muestra que el camino hacia cero neto para 2050 es estrecho, pero aún se puede lograr si los gobiernos actúan ahora.

El número de países que anuncian compromisos para lograr emisiones netas cero en las próximas décadas sigue creciendo. Pero las promesas de los gobiernos hasta la fecha, incluso si se cumplen por completo, están muy por debajo de lo que se requiere para llevar las emisiones globales de dióxido de carbono relacionadas con la energía a cero neto para 2050 y darle al mundo una oportunidad uniforme de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °. C.

Este informe especial es el primer estudio integral del mundo sobre cómo hacer la transición a un sistema de energía neta cero para 2050, al tiempo que se garantiza un suministro de energía estable y asequible, proporciona acceso universal a la energía y permite un crecimiento económico sólido.

Establece un camino rentable y económicamente productivo, que da como resultado una economía energética limpia, dinámica y resistente dominada por energías renovables como la solar y la eólica en lugar de los combustibles fósiles. El informe también examina las incertidumbres clave, como las funciones de la bioenergía, la captura de carbono y los cambios de comportamiento para alcanzar el cero neto.

 

 

 

Te puede interesar;

🔹 Día Internacional de la Tierra

🔹 Día Mundial del Medio Ambiente

🔹 Día Mundial de los Océanos

 

Referencias;

  • un.org/es/observances/ozone-day
  • iea.org/reports/net-zero-by-2050
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