Día Mundial de las Abejas – 20 de mayo

Día Mundial de las Abejas – 20 de mayo

El Día Mundial de las Abejas se celebra el día 20 de mayo.

Para crear consciencia sobre la importancia de los polinizadores, las amenazas a las que se enfrentan y su contribución al desarrollo sostenible, la ONU declaró el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas.

Las abejas y otros polinizadores -como las mariposas, los murciélagos y los colibríes-, permiten que se reproduzcan muchas plantas, entre ellas numerosos cultivos alimentarios.

 

 

El 18 de octubre de 2017 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución A/C.2/72/L.32 decide designar el 20 de mayo Día Mundial de las Abejas.​

 

El 20 de mayo ha sido elegido para el día anual, pues coincide con la fecha del nacimiento de Anton Janša, quien en el siglo XVIII fue pionero en las técnicas modernas de apicultura en su país natal, Eslovenia, país que ha impulsado la celebración, y reconoció a estos insectos por su habilidad para trabajar duramente y requiriendo a la vez muy poca atención.

Dependemos de la supervivencia de las abejas

 

 

Las abejas y otros polinizadores, como las mariposas, los murciélagos y los colibríes, están, cada vez más, amenazados por los efectos de la actividad humana.

La polinización es un proceso fundamental para la supervivencia de los ecosistemas, esencial para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres.

Casi el 90 por ciento de las plantas con flores dependen de la polinización para reproducirse; asimismo, el 75 por ciento de los cultivos alimentarios del mundo dependen en cierta medida de la polinización y el 35 de las tierras agrícolas mundiales.

Los polinizadores no solo contribuyen directamente a la seguridad alimentaria, sino que además son indispensables para conservar la biodiversidad.

Para crear conciencia sobre la importancia de los polinizadores, las amenazas a las que se enfrentan y su contribución al desarrollo sostenible, las Naciones Unidas declararon el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas.

El objetivo principal es proteger a las abejas y a otros polinizadores para que puedan contribuir de forma significativa a resolver los problemas relacionados con el suministro de alimentos en el mundo y acabar con el hambre en los países en desarrollo.

Todos dependemos de los polinizadores y por ese motivo, es crucial controlar su declive y detener la pérdida de biodiversidad.

 

Compromiso con las abejas

 

La reciente pandemia de la nueva enfermedad por coronavirus (COVID-19) ha tenido repercusiones innegables en el sector apícola, ya que ha afectado a la producción, al mercado y, en consecuencia, a los medios de vida de los apicultores.

El tema del Día este año se centra en la producción apícola y las buenas prácticas adoptadas por los apicultores de todo el mundo para apoyar sus medios de vida y ofrecer productos de alta calidad. acto se estudiará la función de la apicultura en el apoyo a las comunidades rurales y en la mejora de la seguridad alimentaria y nutricional en esta difícil situación.

Para celebrar este día, este año celebramos un acto virtual, bajo el tema «Compromiso con las abejas», que pone de relieve la importancia de los conocimientos tradicionales relacionados con la apicultura, el uso de productos y servicios derivados de la producción apícola y su importancia para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Si no has podido asistir al evento virtual del 20 de mayo, puedes en la página de la FAO y consultar el programa.

Para celebrar el #DíaMundialDeLasAbejas, reconocidos actores, cantantes, cocineros y profesionales de los medios de comunicación han grabado poemas relacionados con las abejas y la apicultura, algunos poemas destacan cómo el comportamiento de las abejas se parece mucho al del ser humano. Puedes disfrutar de estos poemas en la página de la FAO.

 

¿Conoces a los distintos polinizadores?

 

 

Necesitamos actuar ya

Las abejas corren el peligro de extinguirse.

Las tasas actuales de extinción de especies son de cien a mil veces más altas de lo normal debido a las repercusiones humanas.

Casi el 35 por ciento de los polinizadores invertebrados, en particular las abejas y las mariposas y alrededor del diecisiete por ciento de los polinizadores vertebrados, como los murciélagos, están en peligro de extinción a nivel mundial. Sin embargo, la población de polinizadores, en especial abejas y mariposas, ha disminuido de manera preocupante, debido principalmente a prácticas agrícolas intensivas, cambios en el uso de la tierra, plaguicidas (incluidos los insecticidas neonicotinoides), especies exóticas invasoras, enfermedades, plagas y el cambio climático.

Los agricultores y los responsables de las políticas tienen un papel importante que desempeñar en la protección de nuestros polinizadores.

Pero también hay cosas que nosotros podemos hacer.

Si esta tendencia continúa, algunos cultivos nutritivos, como frutas, frutos secos y muchas hortalizas, serán sustituidos cada vez más por los cultivos básicos como el arroz, el maíz y la patata, lo que podría desembocar finalmente en una dieta desequilibrada.

Los insectos invasores, los pesticidas, los cambios en el uso de las tierras y los monocultivos pueden reducir los nutrientes disponibles y suponer una amenaza para las colonias de abejas.

Consciente de las dimensiones de la crisis de la polinización y su relación con la biodiversidad y la subsistencia del ser humano, el Convenio sobre la Diversidad Biológica ha hecho de la conservación y el uso sostenible de los polinizadores una prioridad.

En el año 2000, se estableció la Iniciativa Internacional sobre Polinizadores, IPI, (COP decisión V/5, sección II), en la Quinta Conferencia de las Partes (COP V), como una iniciativa transversal para promover la acción coordinada global.

El objetivo es observar y controlar el descenso del número de polinizadores; abordar el problema de la falta de información taxonómica sobre los polinizadores; evaluar el impacto económico del descenso de los servicios de polinización, y promover la conservación, recuperación y el uso sostenible de la diversidad de polinizadores en la agricultura y ecosistemas afines.

Además de coordinar la Iniciativa internacional sobre polinizadores, la FAO ofrece asistencia técnica a los países en cuestiones que van desde la cría de abejas reinas hasta la inseminación artificial, pasando por soluciones sostenibles para la producción de miel y su comercialización para la exportación.

 

¿Qué podemos hacer?

 

 

Tú, en tu día a día: 

  • Cultiva una amplia variedad de plantas autóctonas que florezcan en diferentes épocas del año.
  • Compra miel sin refinar a los agricultores de tu zona.
  • Compra productos a agricultores que lleven a cabo prácticas agrícolas sostenibles.
  • Protege las colonias de abejas silvestres.
  • Apadrina una colmena.
  • Deja un cuenco poco profundo con agua limpia y piedras o palos para que las abejas beban y no se ahoguen.
  • Ayúdalos a mantener los ecosistemas forestales.
  • ¡Crea conciencia sobre su situación, comparte esta información en tus círculos y redes sociales. El declive en el número de abejas nos afecta a todos!

 

Los apicutores y agricultores pueden:

  • Reservar algunas zonas como hábitat natural.
  • Crear barreras vegetales.
  • Reducir o modificar el uso de pesticidas.
  • Respetar los lugares de anidación.
  • Sembrar atractivos de cultivo alrededor del campo.

 

Los gobiernos y los responsables de elaborar estrategias deben:

 

Fomentar la participación, el intercambio de conocimientos y empoderamiento de los pueblos rurales e indígenas, así como de las comunidades locales.

Aplicar medidas estratégicas, incluidos incentivos económicos para promover el cambio.

Incrementar la colaboración entre organizaciones nacionales e internacionales, instituciones académicas y redes de investigación para gestionar, investigar y evaluar a los polinizadores y los servicios de polinización.

 

Consejos para proteger a las abejas y los polinizadores

 

Seis formas de mostrar nuestra gratitud a las abejas, las mariposas y otros polinizadores imprescindibles;

 

Mejoran nuestras dietas al proporcionar alimentos ricos en micronutrientes.

No todos nuestros cultivos alimentarios necesitan ser polinizados; por ejemplo, el arroz, el trigo y las papas sobrevivirían incluso si nuestros polinizadores no lo hicieran.

Sin embargo, muchos de los alimentos muy nutritivos y ricos en micronutrientes, como las frutas, algunas hortalizas, semillas, frutos secos y aceites, desaparecerían si no hubiera polinizadores.

Sin polinizadores no tendríamos algunos de los alimentos que tanto nos gustan (¡y que necesitamos para estar bien nutridos!) como fresas, manzanas, arándanos, cerezas, almendras, cacao y café.

Consejo: ¡Devuelve el favor! Da a las abejas alimentos que les gusten cultivando plantas autóctonas en tu jardín. Las plantas y los polinizadores tienen una relación mutuamente beneficiosa y simbiótica. Se necesitan los unos a los otros para sobrevivir y, por tanto, han evolucionado acordemente. Las plantas autóctonas son las que mejor se adaptarán a las abejas autóctonas. Cultivar una amplia variedad de plantas autóctonas que florezcan en diferentes épocas del año puede resultar muy beneficioso para los polinizadores. 

 

¡Nos dan miel!

¿Sabías que de las más de 20 000 especies de abejas solamente 7 producen miel?

¡Las abejas melíferas occidentales producen 1,6 millones de toneladas de miel cada año! Este maravilloso producto es un edulcorante natural que tiene también propiedades antibacterianas y antisépticas.

La miel ha formado parte de la civilización humana desde hace miles de años. Los antiguos egipcios utilizaban la miel con fines medicinales, por ejemplo para curar heridas.

También usaban cera de abejas para embalsamar cadáveres y obtener luz artificial.

Hoy en día, productos como la miel, la cera de abejas y otros subproductos proporcionan ingresos adicionales a las familias rurales.

Consejo: Compra miel pura a los agricultores locales. Muchos pequeños agricultores locales y comunidades forestales continúan empleando prácticas apícolas sostenibles. Puedes ayudarles comprándoles miel sin refinar, cera de abejas u otros productos apícolas. 

 

Destacan por su ética profesional.

Una sola abeja melífera suele visitar unas 7 000 flores al día, y se necesitan cuatro millones de visitas para producir un kilo de miel.

Cada abeja forma parte de un equipo que trabaja incansablemente para contribuir al crecimiento y productividad de su colmena recolectando la máxima cantidad posible de polen, polinizando al mismo tiempo numerosas especies de plantas.

Esta dedicación incansable ha dado lugar a la expresión “ocupado como una abeja”.

Consejo: Recompensa a estas atareadas criaturas proporcionándoles agua. Estos pequeños insectos necesitan agua después de estar revoloteando todo el día. Dejar un cuenco poco profundo con agua limpia y piedras o palos para que las abejas no se ahoguen es una buena manera de facilitarles un lugar de descanso y refrigerio. 

 

Mejoran el sabor de nuestros alimentos.

Las plantas polinizadas adecuadamente producen frutas y hortalizas más grandes, uniformes y sabrosas.

Las plantas evalúan cuánto esfuerzo necesitan para producir una fruta o una hortaliza.

Si una planta no se ha polinizado adecuadamente, no invertirá necesariamente sus recursos de manera uniforme, produciendo en consecuencia frutas y hortalizas deformes o blandas. ¡Una manzana deformada, por ejemplo, podría significar que la polinización de la planta ha sido insuficiente o desigual!

Consejo: Evita los plaguicidas, fungicidas o herbicidas en tu huerto. Pueden acabar con los polinizadores y envenenar las colmenas con néctar contaminado o polen traído por las abejas de plantas contaminadas. Trata de encontrar soluciones naturales para combatir las plagas en las plantas de tu huerto. 

 

Aumentan la producción de alimentos y la seguridad alimentaria.

Un estudio realizado en varias explotaciones agrícolas pequeñas encontró que cuando la polinización se gestionó adecuadamente, el rendimiento agrícola aumentó de media un 24%.

Las abejas y otros insectos polinizadores están mejorando la producción de alimentos de 2 000 millones de pequeños agricultores en todo el mundo, ayudando a garantizar la seguridad alimentaria de la población mundial.

La obtención de miel de colonias de abejas silvestres continúa siendo también un componente importante de los medios de vida de las poblaciones que dependen de los bosques en muchos países en desarrollo.

Consejo para los agricultores: Creen un hábitat adecuado para las abejas para garantizar la polinización. Deje algunas zonas de la explotación agrícola como un hábitat natural. Levanta setos con plantas autóctonas que florezcan en diferentes momentos del año y planta cultivos atractivos como el girasol y el café, y árboles frutales como el aguacate y el mango. Reduce el empleo de plaguicidas y mantén intactos los lugares donde anidan las abejas. 

 

Mantienen la biodiversidad. La polinización es uno de los procesos más importantes de la naturaleza que contribuyen a la biodiversidad.

Ayuda a producir una gran variedad de plantas, muchas de las cuales también son cultivos alimentarios.

Se estima que el 90 por ciento de las plantas con flores dependen de la polinización para reproducirse. Y aunque a menudo se pasa por alto, las abejas y la apicultura forestal contribuyen igualmente a mantener los ecosistemas forestales, ya que la polinización ayuda a regenerar los árboles, lo que a su vez contribuye a conservar la biodiversidad forestal.

Consejo: Amplía tus conocimientos sobre las abejas y supera tu miedo. Si estudias a estas criaturas, comprobarás que no suelen ser peligrosas. No todas las abejas pican y las que sí lo hacen, tienen una razón para hacerlo. La picadura y la enjambrazón son mecanismos de autodefensa. Las abejas no atacan a los humanos intencionadamente. Comprendiendo mejor cómo respetarlas, puedes evitar encuentros indeseados y aprender a vivir en paz con estas criaturas tan necesarias. Y ayuda a que corra la voz: ¡puedes convertirte en un defensor de las abejas! 

 

No es de extrañar que todas las principales religiones del mundo tengan pasajes sagrados sobre las abejas.

Han sido y siguen siendo vitales para la alimentación y la vida, tal y como las conocemos. A través del plan de acción 2018-2030 de la Iniciativa internacional sobre polinizadores, la FAO y la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, en colaboración con la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés) y otros socios, promoverán actuaciones coordinadas en todo el mundo para salvaguardar los polinizadores y fomentar el uso sostenible de los servicios de polinización, esenciales para la agricultura y los ecosistemas saludables.

Estas actuaciones contribuyen a que la agricultura sea más variada y reduzca su dependencia de los productos químicos tóxicos. Ayudar a proteger nuestros polinizadores contribuye a mejorar nuestra producción alimentaria, los ingresos de los agricultores y el medio ambiente en general. Ayúdanos a difundir este mensaje en el Día Mundial de las Abejas.

 

Crisis de la polinización

 

 

Las abejas, mariposas y otros polinizadores tienen influencia sobre nosotros.

Los alimentos que consumimos, como frutas y vegetales, dependen directamente de los polinizadores.

La mayoría de las 25.000 a 30.000 especies de abejas (Hymenoptera: Apidae) son polinizadores efectivos y, junto con polillas, moscas, avispas, escarabajos y mariposas, constituyen la mayoría de las especies polinizadoras.

Pero la diversidad de los polinizadores y los sistemas de polinización es sorprendente.

Un grupo diverso de polinizadores, con diferentes características y respuestas a condiciones ambientales, es también la mejor manera de minimizar los riesgos provocados por el cambio climático.

Al reconocer las dimensiones de la crisis de polinización y su vinculación con la biodiversidad y la subsistencia humana, el Convenio sobre la Diversidad Biológica ha hecho de la conservación y el uso sostenible de los polinizadores una prioridad.

 

Disminución de polinizadores

 

La disminución de los polinizadores se refiere a la reducción en la cantidad y diversidad de insectos y otros animales polinizadores en los ecosistemas a nivel global.

Este fenómeno comenzó a fines del siglo XX y continúa hasta el presente.

La magnitud exacta del problema es un debate científico en curso, pero la evidencia señala «disminuciones significativas en la abundancia y diversidad de polinizadores a múltiples escalas espaciales en todas las regiones».​

La disminución de los polinizadores presenta riesgos económicos directos para la agricultura y amenaza la seguridad alimentaria a nivel global.

Algunas comunidades de científicos se refieren al fenómeno como un «Armagedón ecológico».

 

Importancia de los polinizadores

 

Los polinizadores participan en la reproducción sexual de muchas plantas, asegurando la polinización cruzada, esencial para algunas especies y un factor importante para garantizar la diversidad genética para otras.

Dado que las plantas son la principal fuente de alimento para los animales, la reducción o posible desaparición de los agentes de polinización primarios tiene graves consecuencias para la producción mundial de alimentos.

Un tercio de la producción mundial de alimentos dependen de productos polinizados por insectos y otros animales.

 

Causas de la disminución

 

La disminución de los polinizadores pueden atribuirse al uso de pesticidas y agroquímicos, plagas y enfermedades, destrucción del hábitat, contaminación del aire, reacción de los polinizadores al cambio climático, los efectos derivados de los monocultivos y la agricultura intensiva, la competencia intraespecífica y competencia interespecífica entre «especies nativas e introducidas o invasoras» y la iluminación artificial nocturna.

 

Pesticidas

 

 

Los estudios han relacionado la exposición a pesticidas neonicotinoides con el deterioro de la salud de las abejas.

Estos estudios se suman a un creciente cuerpo de literatura científica y fortalecen la evidencia científica para eliminar del mercado los pesticidas tóxicos para las abejas.

Los pesticidas interfieren con los cerebros de las abejas melíferas, afectando su habilidad para navegar.

Los pesticidas evitan que los abejorros recolecten suficiente comida para producir nuevas reinas.

Los neonicotinoides son altamente tóxicos para una variedad de insectos, incluidas las abejas melíferas y otros polinizadores.​

Son absorbidos por el sistema vascular de una planta y se expresan a través de polen, néctar y gotitas de guttación de las cuales las abejas se alimentan y beben.

Son particularmente peligrosos porque, además de ser extremadamente tóxicos en altas dosis, también producen graves efectos subletales cuando los insectos están expuestos a bajas dosis crónicas, ya que son a través del polen y las gotas de agua mezcladas con el químico, así como el polvo que se libera al aire cuando se plantan semillas recubiertas.

 

Transferencia rápida de parásitos y enfermedades entre especies

El aumento del comercio internacional ha ocasionado que las enfermedades de las abejas de la miel se expandan en otras regiones del mundo y también ataquen a otros polinizadores, sobre todo en las áreas donde los polinizadores no tienen mucha resistencia a estas plagas.

 

Invasión de otras especies

Las hormigas de fuego importadas han diezmado las abejas que anidan en el suelo en amplias zonas del sur de los Estados Unidos.

 

Pérdida de hábitat y fuentes de alimentos

 

Las abejas y otros polinizadores enfrentan un mayor riesgo de extinción debido a la pérdida de hábitat y el acceso a fuentes de alimentos naturales.

La dependencia global del ganado y la agricultura ha hecho que no menos del 50% de la masa terrestre de la tierra sea inhabitable para las abejas.

La práctica agrícola de plantar un cultivo (monocultivo) en un área determinada año tras año conduce a la desnutrición extrema, porque una sola planta no puede cumplir con los requisitos de nutrientes de los polinizadores. Además, los cultivos necesarios para mantener el ganado tienden a ser granos, que no proporcionan néctar.

Cuerpos de agua artificiales, áreas urbanas abiertas, grandes instalaciones industriales, incluida la industria pesada, ferrocarriles e instalaciones asociadas, edificios e instalaciones con fines socioculturales, campamentos, deportes, parques infantiles, canchas de golf, cultivos de semillas oleaginosas y la tala de bosques o hileras se asociaron frecuentemente con altas pérdidas de colonias de abejas melíferas.

Investigadores de la Universidad de Berkeley y la UC Davis descubrieron que si las granjas plantaran y mantuvieran las fronteras de flores silvestres alrededor de sus campos de cultivo, verían un aumento de ocho veces en la abundancia de abejas en comparación con las granjas sin hábitat de flores silvestres.​

Si bien la mayoría de las granjas usan abejas manejadas, ya sea de sus propias colmenas o alquiladas, para polinizar sus cultivos, las abejas silvestres pueden satisfacer el 100% de sus necesidades de polinización siempre que sean abundantes.

Al mantener flores silvestres cerca de sus cultivos, las granjas podrían recurrir a la polinización natural.

El acto de proporcionar a los polinizadores hábitats más ricos en nutrientes, a la vez que tiene el beneficio de la polinización de cultivos «libres», es una forma sencilla de ayudar a reducir la disminución de los polinizadores.

 

Contaminación atmosférica

 

Un grupo de investigadores de la Universidad de Virginia descubrió que la contaminación del aire ha inhibido la capacidad de los polinizadores de encontrar las fragancias de las flores.

Los contaminantes como los radicales de ozono, hidroxilo y nitrato se unen rápidamente con las moléculas de aroma volátiles de las flores, lo que produce que no puedan viajar intactas a mayores distancias.

El resultado es un círculo vicioso en el que los polinizadores deben viajar distancias cada vez más largas para encontrar flores que les proporcionen néctar, y las flores reciben una polinización inadecuada para reproducirse y diversificarse.

 

Cambios en el comportamiento estacional debido al cambio climático

 

 

En 2014, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático informó que las abejas, las mariposas y otros polinizadores enfrentan un mayor riesgo de extinción debido al calentamiento global, debido a alteraciones en el comportamiento estacional de las especies.​

El cambio climático afecta los comportamientos estacionales de los polinizadores, lo que causa que los polinizadores emerjan en momentos en que las plantas con flores no están disponibles.

También ocasiona que deban desplazarse hacia latitudes más elevadas, debido a la escasez de alimentos en las latitudes más cálidas.

 

Iluminación artificial nocturna

 

En junio de 2018, el Leibniz-Institute of Freshwater Ecology and Inland Fisheries publicó un artículo que analiza un posible vínculo entre la fuerte disminución de los insectos voladores y los altos niveles de contaminación lumínica.

Múltiples estudios científicos sugieren que la luz artificial en la noche tiene un impacto negativo en los insectos y, por lo tanto, los científicos deberían prestar mayor atención a este factor al explorar las causas de la disminución de la población de insectos.

 

Enfoque biocultural

 

Un estudio analizó en 2019 los enfoques bioculturales para la conservación de polinizadores, utilizando el marco conceptual de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas.​

El estudio analizó las prácticas de gestión de los polinizadores en más de 60 países, identificando tres categorías de enfoques bioculturales para la conservación de polinizadores: las prácticas que valoran y promueven la diversidad biocultural; las prácticas de gestión de la tierra y el paisaje, y la diversidad de sistemas agrícolas.

En marzo de 2012, los apicultores comerciales y las organizaciones medioambientales presentaron una petición legal de emergencia ante la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (APA) para solicitarles que suspendieran legalmente el uso de clotianidina en la agricultura, instando a la agencia a adoptar salvaguardas.

La petición legal, respaldada por más de un millón de firmas, apunta al pesticida por sus impactos dañinos en las abejas melíferas.

La petición señala que la APA no siguió sus propias regulaciones, al otorgar un registro condicional o temporal de clotianidina en 2003 sin un estudio de campo que estableciera que el pesticida no tendría «efectos adversos irrazonables» en los polinizadores.

El registro condicional dependía de la presentación de un estudio de campo aceptable, pero el requisito no se cumplió.

La APA continúa permitiendo el uso de clotianidina nueve años después de reconocer que no tenía una base legal suficiente para permitir su uso inicialmente.

Además, los pesticidas que contienen clotianidina no siguen las normas de etiquetado establecidas por la APA.

 

Disponibilidad de datos y evidencia científica

 

La magnitud del problema es motivo de intenso debate; parece que la mayoría, si bien no todos, los datos provienen de abejas domésticas y abejorros de Europa y Estados Unidos.

Algunas especies andan mejor que otras, algunas se mantienen estables y aun otras están aumentando, tales como las colmenas de abejas en ciertas regiones del mundo.

Pero, en general, hay «disminuciones significativas en abundancia y diversidad a diferentes escalas espaciales múltiples en muchas regiones».

 

Acción mundial de la FAO sobre servicios de polinización para una agricultura sostenible

 

Los polinizadores juegan un papel crucial desde un punto de vista social, económico y ecológico.

A nivel mundial, se enfrentan a varias amenazas: el cambio climático, la pérdida de hábitat, las plagas y enfermedades y la agricultura intensiva (incluidos los plaguicidas), que están provocando una disminución drástica de las especies silvestres y gestionadas.

Para proteger a las abejas y los polinizadores de estas amenazas, y para salvaguardar su abundancia y salud, se deben realizar esfuerzos para construir una mayor diversidad de hábitats en entornos agrícolas y urbanos.

También se deben implementar políticas a favor de los polinizadores que promuevan el control biológico de plagas y limiten el uso de plaguicidas.

El propósito de esta página es proporcionar una lista global actualizada (pero no exhaustiva) de planes de acción y estrategias nacionales e internacionales a favor de la conservación y el uso sostenible de los polinizadores con el fin de inspirar a otros responsables institucionales y políticos a crear sus propias directrices y planes. de acción.

 

Acción Mundial

 

 

La celebración del Día Mundial de las Abejas tiene varios objetivos:

  • llamar la atención de la población mundial y de los políticos sobre la importancia de proteger a las abejas.
  • recordar que dependemos de las abejas y otros polinizadores.
  • proteger a las abejas y a otros polinizadores para contribuir de forma significativa a resolver los problemas relacionados con el suministro mundial de alimentos y eliminar el hambre en los países desarrollados.
  • detener la pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas, y de esa manera contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

 

 

Te puede interesar;

🔹 Día Internacional de la Madre Tierra

🔹 Día Mundial del Medio Ambiente

 

Referencias;

  • un.org/
  • un.org/es/observances/bee-day
  • fao.org/fao-stories/article/en/c/1127922/
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