Día Internacional Libre Bolsas de Plástico – 3 de julio

Día Internacional Libre Bolsas de Plástico – 3 de julio

 

 

El Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico se celebra el 3 de julio, con el objetivo de concienciar sobre la necesidad de reducir las bolsas de plástico de un solo uso y fomentar su consumo responsable.

 

La huella ecológica que dejan las bolsas de plástico en nuestro medio ambiente es inasumible y las autoridades europeas y españolas ya se han puesto manos a la obra para su eliminación.

En nuestro día a día, las bolsas de plástico se han convertido en uno de los productos más habituales y también en uno de las más dañinos.

Se estima que cada español consume, al año, una media de238 bolsas de plástico.

Tardan más de 500 años en desaparecer y sólo un 10% de estas bolsas se reciclan, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama).

En este día internacional libre de bolsas de plástico es importante recordar que los residuos plásticos suponen una amenaza para los océanos y especies marinas.

 

Actualmente, 12 millones de toneladas de basura llegan a los mares y océanos cada año; y uno de cada seis peces que se venden en las pescaderías de España contiene microplásticos en su estómago.

Según datos de Greenpeace, la producción mundial de plásticos se acercará en 2021 a los 500 millones de toneladas.

Francia e Italia ya han prohibido las bolsas de plástico en sus establecimientos, de modo que después de una producción de seis años, el consumo de bolsas de plástico en Italia disminuyó en un 55%.

Otros países en Europa, como Suecia, Portugal o Reino Unido, han optado por aplicar impuestos sobre el uso de las bolsas, y en último término, en Finlandia o Alemania los establecimientos han establecido acuerdos voluntarios.

España se encontraba en el grupo de países que todavía no había movido ficha, hecho que ha cambiado hace muy poco.

 

¿Qué dicen las leyes sobre frenar el abuso de plástico?

 

En España, la directiva europea que prohíbe a todos los comercios entregar de manera gratuita bolsas de plástico, una medida que hasta ahora solo era obligatoria en supermercados.

Esta Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa, aprobada en abril de 2015, llega a España con retraso, y ha sido aplazada en diversas ocasiones.

Los comercios deberán cobrar entre 3 y 30 céntimos de euro por cada bolsa que entreguen.

Además, se fomentará el uso de las bolsas compostables, elaboradas con almidones de papa o cereales.

Las bolsas de rafia o de papel, además de las de tela o los tradicionales carros de la compra son las opciones con las que cuentan los consumidores cada vez que vayan al supermercado.

 

Las fechas clave de la prohibición de bolsas de plástico:

  • 1 de julio 2018: Se prohíbe la entrega gratuita a los consumidores de bolsas de plástico en todos los establecimientos, a excepción de las bolsas de plástico muy ligeras y de las bolsas de plástico con espesor igual o superior a 50 micras con un porcentaje igual o mayor al 70% de plástico reciclado.
  • 1 de enero 2020: Se prohíben definitivamente las bolsas de plástico ligeras que no sean compostables y las bolsas de plástico fragmentable.
  • 1 de enero de 2021: Se prohíbe la entrega de bolsas de plástico ligeras y muy ligeras, excepto si son de plástico compostable.

 

El 3 de julio, donde se celebra el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, es un día que hace años podría haber desaparecido del calendario.

Debemos saber que una bolsa de plástico de un solo uso tarda décadas (en el mejor de los casos) en degradarse.

Y lo hace desprendiendo cientos de miles de diminutos fragmentos de microplásticos, junto a todos los aditivos y tóxicos que pueda llevar.

A cambio su uso medio es de unos 12 minutos.

Algo realmente inasumible desde el punto de vista de la sostenibilidad.

En España se usan una media de 6.624 millones al año y, en la Unión Europea, el consumo anual asciende a 100 mil millones de bolsas además de otros cientos de millones de envases de plástico que se tiran a diario.

 

Hay tantos microplásticos derivados de los plásticos de un solo uso en el planeta que ya no solo se propagan por ríos y mares sino por la atmósfera: llueve plástico en todo el mundo.

Más de 100 personas expertas en salud de dieciocho países han firmado una declaración que garantiza a comercios y consumidores que los productos y envases reutilizables son seguros frente al COVID-19, rechazando así las declaraciones de la industria del plástico, que aboga por los envases de usar y tirar. 

 

Los expertos/as en salud, reunidos por Greenpeace USA y UPSTREAM, ambos miembros del movimiento Break Free From Plastic, enfatizan que los productos y envases desechables no son inherentemente más seguros que los reutilizables y que éstos pueden utilizarse de manera segura durante la pandemia, empleando una higiene básica.

La declaración hecha pública, respaldada por científicos, académicos, médicos y especialistas en salud pública y seguridad de envases de alimentos de todo el mundo, señala que los desinfectantes domésticos han demostrado ser efectivos para desinfectar superficies duras, como la de los envases reutilizables. 

En España, la crisis del COVID19 ha supuesto un aumento significativo en el consumo de envases de usar y tirar, en un incremento significativo del número de objetos y envases de un solo uso que están acabando en vertederos, incineradoras o arrojados al medioambiente directamente.

A esta preocupante situación de los envases, se suma el aumento de otros artículos como toallitas húmedas y, especialmente, el uso masivo de guantes y mascarillas.

Si cada mascarilla quirúrgica contiene alrededor de 2 gramos de polipropileno (plástico), solo ellas suponen un incremento de 1.318 toneladas de plástico que, en buena parte, se descompondrán en microplásticos.

 

Unas partículas tan pequeñas que lo contaminan todo a nuestro alrededor, quedando incluso suspendidas en el aire.

La revista Science desvelaba que, cada año, caen del cielo más de 1.000 toneladas de microplásticos solo en los parques nacionales del oeste de EEUU, el equivalente a entre 120 y 300 millones de botellas de plástico de agua.

Tanto en EEUU como en la Unión Europea, la industria del plástico ha presionado con investigaciones, financiadas por ellos mismos, que afirman que los envases reutilizables son más peligrosos que los desechables durante el COVID-19.

El plástico innecesario es perjudicial, por lo que restaurantes, tiendas, supermercados y otros establecimientos pueden servir sus productos reutilizables (cubertería, platos, jarras…etc) de manera que protejan nuestra salud, sin dañar el medioambiente.

 

Por ley no se pueden dar gratis en los comercios, pero no es suficiente para frenar la contaminación por plásticos que ahoga el planeta.

La única solución es su total eliminación y el uso de bolsas reutilizables.

Debemos saber que una bolsa de plástico de un solo uso tarda décadas (en el mejor de los casos) en degradarse.

Y lo hace desprendiendo cientos de miles de diminutos fragmentos de microplásticos, junto a todos los aditivos y tóxicos que pueda llevar ese plástico.

A cambio su uso medio es de unos 12 minutos.

Algo realmente inasumible desde el punto de vista de la sostenibilidad.

 

Los plásticos de un solo uso están contaminando el planeta y afectando a más de 550 especies de animales marinos, que los ingieren y/o se enredan con ellos, obstaculizando su desarrollo vital, y en muchos casos causando su muerte.

Hasta 9 de cada 10 aves marinas, una de cada tres tortugas marinas, y más de la mitad de especies de ballenas y delfines han ingerido plástico en alguna ocasión.

Las bolsas de plástico están hechas normalmente de etileno, u otros productos derivados del gas y del petróleo, y tardan más de 50 años en degradarse.

El Real Decreto 293/2018 sobre reducción del consumo de bolsas de plástico, además de llegar con retraso, no es nada ambicioso con respecto a las medidas que se planteaban desde la Directiva Europea.

Aunque ambos documentos reconocen la necesidad de reducir el consumo de bolsas de plástico, debido a la amenaza que presentan para el medio ambiente y la fauna marina, el Real Decreto fomenta principalmente la sustitución de bolsas de plástico por bolsas compostables, ya que a partir de 2021 las bolsas 100% de plástico se prohibirán.

Estas bolsas compostables pueden seguir conteniendo plástico y sólo se degradan bajo condiciones industriales o de laboratorio muy específicas que no se dan en la naturaleza.

Esta medida no combate la cultura del “usar y tirar”, ni se dirige a la raíz del problema, que es la producción y consumo masivo de plásticos de un solo uso.

Las bolsas de plástico, compostables o no, también pueden llegar a nuestros mares y océanos y fragmentarse en microplásticos.

Una vez en el medio marino, pueden ser igualmente ingeridas por todo tipo de fauna, incluyendo el pescado y marisco que nosotros mismos consumimos.

 

A partir del 1 de enero de 2023 los envases de plástico llevarán un impuesto de 0,45 céntimos el kilo.

Es una de las medidas que contempla la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados.

Por elementos envasados como el sushi, las aceitunas o las ensaladas ya hechas habrá que pagar un poco más en la factura de la compra.

Es la primera vez que una normativa nacional interpone limitaciones a los plásticos de un solo uso.

También menciona el texto el fin de los plásticos oxodegradables de un solo uso, como pajitas, bastoncillos o platos y cubiertos no reutilizables.

El texto habla de limitar aquellos plásticos de un solo uso y que se reduzca su presencia un 50% en 2026 y un 70% de cara a 2030.

Para ello será fundamental que los agentes implicados fomenten el uso de alternativas reutilizables.

 

Greenpeace ha difundido su última e impactante campaña en Reino Unido. Una figura de animación del primer ministro británico, Boris Johnson, comparece ante los medios de comunicación en el 10 de Downing Street. Mientras detalla las medidas de su Gobierno para reducir el consumo de plástico, una cantidad ingente de residuos plásticos caen del cielo hasta sepultar a Johnson. Es una cantidad similar a los residuos diarios que Reino Unido exporta a terceros países. La recreación da una idea de la magnitud: millones de botellas arrastran a Johnson y cubren Downing Street y todos los edificios gubernamentales de Whitehall.

Reino Unido es el segundo país que más plástico genera por persona, por detrás de Estados Unidos. La media es de 1,8 millones de kilos por día, o 688,000 toneladas al año, según denuncia Greenpeace. Solo el 10% se recicla en suelo británico. El resto se exporta a otros países, como Turquía o Malasia, que lo reciclan de forma irregular con graves consecuencias para el medio ambiente.

Ilegal si no se recicla

El plástico que se envía al extranjero se tira o se quema al aire libre, y esos dos países han relatado problemas de salud graves: respiratorios, hemorragias nasales y dolores de cabeza, según los ecologistas, que denuncian que se une a la emergencia sanitaria por la pandemia. Muchas veces estos países no lo reciclan con lo cual es ilegal que Reino Unido envíe desechos plásticos. Según una investigación de Greenpeace, Turquía recibe más de un tercio (38%) de todas las exportaciones de residuos plásticos británicos.

 

Cómo reducir tu huella ecológica, el rastro que dejan nuestro estilo de vida y nuestros hábitos en el planeta, en el webdoc;

 

 

“Sin Huella”  http://lab.rtve.es/huella-ecologica/es/

 

 

Artículos relacionados;

 Día Internacional de la Conservación del Suelo

 Día Mundial del Medio Ambiente

 Día Mundial de los Océanos

 Día Mundial del Reciclaje

 

Referencias;

  • es.greenpeace.org/es/noticias/dia-internacional-libre-bolsas-de-plastico/
  • rtve.es/noticias/20180703/coste-inasumible-bolsa-plastico-tardan-500-anos-degradarse/1757327.shtml
  • niusdiario.es/internacional/europa/video-greenpeace-entierra-boris-johnson-plastico-denuncia-reino-unido-exportacion-basura
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