Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos – 19 de junio

Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos – 19 de junio

 

 

El Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos se celebra el 19 de junio.

 

El 19 de junio de 2015 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 69/293 «adoptó una resolución que declara el 19 de junio como Día Internacional para la eliminación de la violencia sexual en los conflictos, con la intención de generar conciencia al abordar ese flagelo.

 

 

De 1996 a 2006, el Gobierno de Nepal se enfrentó en un conflicto armado con una insurgencia maoísta. Ambas partes frecuentemente torturaban, violaban, detenían y mataban a mujeres y niñas. «Story Kitchen» rompe la cultura del silencio alrededor de la violencia en contra de las mujeres en ese conflicto, permitiéndole a las víctimas contar sus propias historias y otorgándoles los medios para grabarse a sí mismas. (Video cortesía de ONU Mujeres)

 

Temas del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos

 

AñoTema
2020El impacto de COVID-19 en los supervivientes de la violencia sexual en los conflictos
2018«Los sufrimientos y los derechos de los niños nacido de la guerra»
2017«Prevenir los delitos de violencia sexual mediante la justicia y la prevención»

 

El impacto de COVID-19 en los supervivientes de la violencia sexual en los conflictos

 

La pandemia de COVID-19 afecta drásticamente la vida de las víctimas y supervivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos, así como todos los aspectos del trabajo realizado por las oficinas de la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Sexual en los Conflictos y la de la Representante Especial del Secretario General para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados, y las Naciones Unidas en su conjunto.

La violencia sexual relacionada con los conflictos es un tipo de crimen que, lamentablemente, se denuncia poco, y la pandemia lo pone aún más en la sombra.

El COVID-19 obstaculiza la posibilidad de que las víctimas denuncien la violencia sexual y exacerba aún más las barreras estructurales, institucionales y socioculturales existentes para denunciar tales delitos.

El 23 de marzo, el Secretario General hizo un llamamiento mundial a un alto el fuego por el COVID-19 porque este «traería esperanza a los lugares más vulnerables a COVID-19».

Combatir la impunidad por la violencia sexual es un aspecto imprescindibñe para disuadir y prevenir este tipo de delito.

Es, además, un elemento central en materia de reparación de las víctimas. En este sentido, el COVID-19 afecta de manera significativa y tiene un impacto perjudicial en todos los aspectos de la respuesta al estado de derecho, incluida rendición de cuentas en materia de protección de las víctimas y supervivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos.

Esto conlleva limitaciones en la disponibilidad y capacidad para recibir y procesar informes sobre incidentes de violencia sexual por parte de las autoridades policiales y judiciales.

Los servicios que necesitan las víctimas dejan corren el riesgo de dejar de ser una prioridad en muchos entornos, incluidos los refugios, los servicios de atención médica, los servicios policiales y de justicia.

Esta pandemia afecta gravemente la prestación de servicios médicos, psicosociales y legales necesarios para apoyar a las vítimas.

Algunos informes revelaron el cierre de refugios para supervivientes de violencia de género y se cancelaron clínicas móviles y servicios de asesoramiento y se desviaron recursos.

Otro obstáculo para acceder a los servicios es el miedo a la propagación del virus.

Los proveedores de servicios de salud y los equipos de respuesta de emergencia suelen ser el primer punto de contacto para las víctimas.

Las mujeres, entre ellas las sobrevivientes de violencia sexual, pueden estar menos dispuestas a buscar ayuda, sobre todo en los servicios sanitarios porque temen poden contraer el COVID-19 y transmitirlo a sus familias.

Las restricciones por el confinamiento obligado en los hogares y otras medidas tomadas debido a la pandemia, inhiben el movimiento de personas lo que contribuye a un aumento de la violencia doméstica y de género.

Las mujeres y niñas que ya viven en situación de abuso están más expuestas a un mayor control y restricciones por parte de sus abusadores, con pocos o ningún recurso para buscar apoyo.

Por último, las cuarentenas y otras restricciones a la circulación también han frenado el trabajo de supervisión, presentación de informes y divulgación de los Asesores superiores de protección de las mujeres, los Asesores de protección de la infancia y las entidades de las Naciones Unidas, que tienen el mandato de recopilar información, verificar violaciones y mejorar el cumplimiento, por parte tanto del Estado y de terceros, con las obligaciones internacionales, incluidas las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad.

 

Antecedentes

 

 

Definición y prevalencia

 

La «violencia sexual relacionada con los conflictos» abarca las violaciones, la esclavitud sexual, la prostitución forzada, los embarazos forzados, la esterilización forzada y cualquier otro acto de grave violencia sexual contra mujeres, hombres o niños que tienen una vinculación directa o indirecta con un conflicto.

Una preocupación constante es que el miedo y el estigma cultural convergen para que la inmensa mayoría de los supervivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos no denuncien esa violencia.

Los profesionales sobre el terreno estiman que por cada violación denunciada en relación con un conflicto, hay entre 10 y 20 casos que quedan sin documentar.

Si bien muchos lugares se ven afectados por la amenaza, la perpetración o el legado de este tipo de violencia, el informe del Secretario General se centra en 19 situaciones de países para los cuales existe información fiable.

 

Resoluciones de la ONU

 

En Junio de 2015, la Asamblea General proclamó, en su resolución A/RES/69/293, el 19 de junio Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos con el objetivo de concienciar sobre la necesidad de ponerle fin, honrar a las víctimas y los supervivientes de la violencia sexual de todo el mundo y rendir homenaje a todos quienes han dedicado su vida con valentía a la lucha para erradicar estos delitos y han perdido la vida en esa empresa.

La fecha fue elegida para conmemorar la adopción de la resolución 1820 del Consejo de Seguridad, el 19 de junio de 2008, en la que el Consejo condenó la violencia sexual como táctica de guerra y un impedimento para la consolidación de la paz.

En respuesta al aumento del extremismo violento, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución S/RES/2331 (2016), la primera para abordar el nexo entre la trata de personas, la violencia sexual, el terrorismo y la delincuencia organizada transnacional. Reconociendo la violencia sexual como una táctica de terrorismo, afirmó además que las víctimas de la trata y la violencia sexual cometidas por grupos terroristas deberían ser elegibles para la reparación oficial que se concede a las víctimas del terrorismo.

 

El 19 de junio es el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, que se conmemora gracias a la resolución 68/293 emitida por la Asamblea General de Naciones Unidas.

Cada año en esta fecha, desde Fundación Mujeres, lanzamos nuestra Campaña #19J contra la violencia sexual en los conflictos armados con la que se pretende visibilizar las violencias sexuales que sufren sobre todo las mujeres y niñas a lo largo del mundo y de la historia en escenarios de conflicto, donde la violencia sexual se ha convertido en un arma de guerra, para aterrorizar y desestabilizar sociedades, y que, además, tiene consecuencias que pueden sentirse de generación en generación, por el trauma, el estigma, la pobreza, los problemas de salud a largo plazo y los embarazos no deseados.

La violencia sexual es un fenómeno de violencia contra las mujeres y niñas en el mundo que todavía permanece invisibilizado. No contamos a nivel mundial con registros públicos del número de casos atendidos y/o denunciados.

 

La violencia sexual es un fenómeno de violencia contra las mujeres y niñas en el mundo que todavía permanece invisibilizado.

Con esta conmemoración, pretendemos poner de relieve y visibilizar la violencia sexual que ha ocurrido, ocurre y está ocurriendo, en los conflictos armados.

A continuación, recogemos algunos datos partes del Informe del Secretario General sobre la violencia sexual relacionada con los conflictos.

 

«La violencia sexual es una amenaza al derecho de todas las personas a una vida digna y a la paz y la seguridad colectivas de la humanidad».

 

Informe del Secretario General sobre la violencia sexual relacionada con los conflictos

 

«El término “violencia sexual relacionada con los conflictos” hace referencia a la violación, la esclavitud sexual, la prostitución forzada, el embarazo forzado, el aborto forzado, la esterilización forzada, el matrimonio forzado y todas las demás formas de violencia sexual de gravedad comparable perpetradas contra mujeres, hombres, niñas o niños como resultado directo o indirecto de un conflicto.

Ese vínculo puede manifestarse en el perfil del perpetrador a menudo afiliado a un grupo armado estatal o no estatal, en algunos casos una entidad terrorista; el perfil de la víctima, que con frecuencia pertenece o se cree que pertenece a una minoría política, étnica o religiosa, o es atacada por razón de su orientación sexual e identidad de género reales o percibidas, el clima de impunidad, generalmente asociado con el colapso del Estado, las consecuencias transfronterizas, como el desplazamiento o la trata de personas, y las violaciones de un acuerdo de alto el fuego.

El término también abarca la trata de personas cuando se comete en situaciones de conflicto con fines de violencia o explotación sexuales

Human Rights Watch, alertaba en 2015 de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debería adoptar medidas para prevenir y abordar la violencia sexual en los conflictos armados, lo que incluye promover una mayor participación femenina en acciones de consolidación de la paz.

Asimismo, en el Informe redactado por el Secretario General de la ONU para ese año, en el cual se describían dificultades generadas como resultado de supervisión deficiente, servicios de asistencia limitados y falta de rendición de cuentas.

“En conflictos en todo el mundo, ejércitos y grupos armados apelan a la violencia sexual como una táctica de guerra con secuelas devastadoras”.

Nisha Varia, directora de incidencia en derechos de la mujer de Human Rights Watch

En el último Informe presentado por el Secretario General (2019), donde se recogen los datos del periodo enero a diciembre de 2018, las expectativas para mujeres y niñas en zonas en situación de conflicto no es mucho más esperanzadora.

 

La violencia sexual como táctica de guerra y del terrorismo: patrones, tendencias y nuevas preocupaciones

 

 

Según el Informe, determinar la prevalencia exacta de la violencia sexual en conflictos armados sigue siendo complicado debido a diversas dificultades, entre ellas, el subregistro como resultado de la intimidación y estigmatización de las supervivientes y las restricciones al acceso del personal de las Naciones Unidas.

En el análisis de las tendencias de 2018, se confirma que la violencia
sexual sigue siendo parte de las estrategias más generales en los conflictos y que las mujeres y las niñas se ven especialmente afectadas por ella.

Se utilizó para desplazar comunidades, expulsar a los grupos llamados “indeseables” y confiscar tierras y otros recursos en disputa.

Por ejemplo, en Sudán del Sur, las milicias aliadas violaron a mujeres y niñas como parte de una campaña para expulsar a los opositores del estado meridional de Unidad.

La violencia sexual también se utilizó como medio de represión, terror y control. En la provincia de Tanganica, en la República Democrática del Congo, las milicias twa y luba, enfrentadas entre sí, violaron a mujeres, niñas y niños de las comunidades étnicas de la otra parte.

En la República Árabe Siria y Burundi, hubo agentes armados que violaron en grupo y humillaron sexualmente a las personas detenidas que consideraban opositores políticos.

La violencia sexual también se utilizó como táctica del terrorismo, por ejemplo en Nigeria, donde las mujeres y las niñas fueron secuestradas y sometidas a abusos sexuales por grupos extremistas como parte de su cálculo financiero y forma de perpetuarse.

Las víctimas no constituyen un grupo homogéneo y sus experiencias en relación con los conflictos y sus necesidades específicas en contextos posteriores a conflictos son diversas, por lo que siguen necesitando respuestas distintas y centradas en quienes sobreviven a estos actos.

Asimismo, se documentaron incidentes que ponen de manifiesto el nexo entre la violencia sexual, la trata y el terrorismo.

 

Recomendaciones

 

Este informe se presenta diez años después de que el Consejo de Seguridad estableciera el mandato al respecto y, las recomendaciones se presentan como plataforma para una respuesta amplia y multisectorial destinada a prevenir y combatir el flagelo de la violencia sexual relacionada con los conflictos.

A continuación, recogemos dos de las recomendaciones realizadas al Consejo de Seguridad de la ONU, a fin de garantizar la disponibilidad de información oportuna y fiable como base para la acción preventiva y la respuesta a todos los niveles, instando a que:

  • Se refuercen las disposiciones de vigilancia, análisis y presentación de informes en cuanto a la violencia sexual relacionada con el conflicto en todas las situaciones preocupantes pertinentes, entre otras cosas mediante el suministro de recursos humanos adecuados a las entidades de las Naciones Unidas que posean mandatos a este respecto, a fin de que esas disposiciones incluyan sistemáticamente la violencia sexual utilizada como táctica de guerra, cometida como posible crimen de lesa humanidad o crimen de guerra, como acto constitutivo de genocidio, y cuando se emplea como táctica del terrorismo, así como en el contexto de la supervisión de elecciones en determinadas situaciones en que la violencia sexual forma parte, en ocasiones, del repertorio de la violencia contra las mujeres y las niñas, activistas y defensores y defensoras de los derechos humanos y otras personas debido a su presunta afiliación política u origen étnico;
  • Se vele por que todos los esfuerzos por documentar e investigar la violencia sexual se centren en las personas sobrevivientes, estén bien coordinados y se adhieran a los principios de seguridad, confidencialidad, consentimiento informado, independencia e imparcialidad;y que las estrategias de vigilancia e investigación estén conectadas con las vías de remisión para garantizar que se presten servicios a las personas sobrevivientes.

 

Visibilizar el problema de la violencia sexual en conflictos armados: URGENTE

 

Visibilizar la violencia sexual en conflictos armados no solo es necesario sino urgente, hay ponerla en el centro para el debate y no dejar que caiga en el olvido, a pesar de que suceda en otros territorios y que, con demasiada poca frecuencia, se muestre en los medios de comunicación.

Lo que no se nombra, no existe y el silencio del que se alimenta, recae sobre los cuerpos de mujeres y niñas de todo el mundo.

Durante esta Campaña 2020, como en anteriores, trataremos de visibilizar los distintos tipos de violencia sexual que se dan en los conflictos armados, registrados a lo largo de la Historia: violación, asalto sexual, acoso sexual, trata con fines de explotación sexual y reproductiva, prostitución forzada, esclavitud sexual, campos de concentración para mujeres, exterminio femenino, embarazo forzoso, aborto forzoso, mutilación genital femenina y esterilización forzada.

Para acabar con todos los tipos de violencia sexual y en especial con la violencia sexual que ocurre en los conflictos armados, el primer paso es visibilizarla.

Apostamos por un mundo libre de violencias machistas contra las mujeres y niñas.

 

En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, nos solidarizamos con los supervivientes de esa violencia y nos comprometemos a escucharlos y a actuar sobre la base de sus experiencias y decisiones.

António Guterres, Secretario General de la ONU

 

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Referencias;

  • un.org/es/observances/end-sexual-violence-in-conflict-day
  • observatorioviolencia.org/19j-dia-internacional-para-la-eliminacion-de-la-violencia-sexual-en-los-conflictos/
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