Día Internacional de las Montañas – 11 de dicembre

Día Internacional de las Montañas – 11 de dicembre

 

El Día Internacional de las Montañas se celebra el 11 de diciembre.

La Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución decide declarar el 11 de diciembre Día Internacional de las Montañas, y alienta a la comunidad internacional a que organice actos a todos los niveles ese día para resaltar la importancia del desarrollo sostenible de las montañas.

 

 

Las montañas albergan el 15% de la población mundial y aproximadamente la mitad de la reserva de la diversidad biológica del mundo.

Además, suministran agua dulce para más de la mitad de la humanidad. Su conservación resulta clave, tal cual especifica el Objetivo 15 de los ODS.

Se encuentran fuertemente amenazadas por el cambio climático y la sobreexplotación.

A medida que los glaciares de montaña se derriten, los habitantes de las alturas, entre los más pobres del mundo, afrontan mayores dificultades para sobrevivir a causa de los desastres naturales.

Hay que sumar el hecho de que dicho derretimiento a una velocidad sin precedentes amenaza el suministro de agua dulce de millones de personas.

De ahí que debamos reducir la huella de carbono y cuidar este tesoro natural.

El principal hito se remonta a 1992, cuando el documento “Ordenación de los Sistemas Frágiles: Desarrollo Sostenible de las Zonas de Montaña” fue incluido en el Programa 21, un plan de acción sostenible promovido por Naciones Unidas.

 

 

El Día Internacional de las Montañas de este año es una jornada para celebrar la alta biodiversidad en las montañas y hablar de las amenazas a las cuales se enfrentan.

Las montañas se destacan como unos de los paisajes más espectaculares del mundo.

 

Su topografía única, zonas climáticas comprimidas y aislamiento han creado las condiciones para un amplio espectro de formas de vida.

Los ecosistemas de montaña son ricos en biodiversidad. Estos ecosistemas abarcan una gran diversidad de especies de fauna y flora, muchas de las cuales son endémicas.

Gracias a su topografía diferenciada en términos de altitud, pendiente y exposición, las montañas ofrecen oportunidades únicas para los cultivos, la horticultura, el ganado y especies forestales.

En Pakistán los pastores de montaña poseen ganado con características genéticas muy importantes ya que son resistentes a ciertas enfermedades y tienen rasgos que podrían servir en la adaptación a los impactos del cambio climático.

Casi el 70% de la tierra montañosa se utiliza para el pastoreo. El estiércol generado por los animales contribuye a mejorar la fertilidad del suelo.

Los animales que se utilizan para la ganadería y el pastoreo producen alimentos como leche, mantequilla y carne al igual que otros productos valiosos como puede ser la lana de cachemira en determinada ganadería caprina.

El cambio climático, las prácticas agrícolas insostenibles, la minería industrial, la tala y la caza furtiva tienen un alto costo para la biodiversidad de las montañas.

Los cambios en el uso y cobertura del suelo así como los desastres naturales, pueden acelerar la pérdida de biodiversidad y contribuir a crear entornos frágiles para las comunidades de montaña.

La degradación de los ecosistemas, la pérdida de los medios de vida y la migración de las poblaciones que viven en las montañas, pueden conducir al abandono de las prácticas culturales y las tradiciones que han mantenido la biodiversidad de las montañas durante generaciones.

 

 

 

Una montaña es una forma topográfica del relieve terrestre positiva, una eminencia natural que se caracteriza por su altitud y, más generalmente, por su altura relativa, o incluso por su volumen, pendiente, espaciado o continuidad.​

Aparecen como parte de un conjunto, una cadena montañosa, sea cordillera, macizo, sierra o formando un relieve aislado.

No existe una definición única de montaña, un término que apareció en Europa entre los siglos X y XII, y son numerosos los localismos y regionalismos usados para describir este accidente geográfico, que puede referirse tanto a una cumbre empinada como a una elevación simple del terreno como una colina, así como al medio en su conjunto.

Según sean los procesos que conducen a su orogénesis las montañas toman formas muy diferentes: desde escarpes de los márgenes continentales y rifts.

En dominios extensivos, hasta cadenas de colisión y plegamiento, pasando por arcos insulares con volcanes de tipo explosivo en las fases de subducción, sin olvidar el volcanismo de punto caliente del tipo efusivo o las intrusiones expuestas por la erosión.

 

Con la isostasia, las montañas experimentan fenómenos de levantamiento y adelgazamiento de la corteza que finalmente conducen a su desaparición.

Las cadenas montañosas más antiguas de la Tierra se remontan al Paleozoico, y cuanto más antiguas son, tanto más bajas y redondedas tendrán sus siluetas.

La proporción de tierras emergidas situadas a más de 1000 m sobre el nivel del mar es de aproximadamente una cuarta parte del total y el terreno montañoso comprende cerca del 33% de Eurasia, del 24% de América del Norte, del 19% de América del Sur y del 14% de África.​

Un 10 % de la población mundial habita en regiones montañosas. Todos los ríos mayores nacen en áreas montañosas y más de la mitad de la humanidad depende del agua de las montañas.

Debido a que su purificación es más económica que el agua de mar; en zonas áridas y semiáridas, esta proporción se eleva a alrededor del 90%.

 

 

El clima que experimentan las zonas montañosas, con temperaturas de promedio más bajas (5 °C/km de altitud) y precipitaciones más altas que las llanuras cercanas debidas a la altitud,

También juega un papel importante en su configuración. Ese clima específico, generalmente marcado por la estadificación altitudinal y sus pendientes difíciles de acceder hicieron casi imposible su explotación humana intensiva.

Ahora son la causa de que muchas montañas alberguen una amplia variedad de ecosistemas y una importante biodiversidad, aunque con un frágil equilibrio ecológico.​

Muchas especies animales encuentran en ellas menos presión y algunos grandes mamíferos (caprinos, ciervos, llamas, lobos, osos, leopardos de las nieves, puma, vicuñas, yaks), se han convertido en sus emblemas. Alrededor del 30% de las áreas protegidas del mundo están en las zonas de montaña.

 

Aunque son una fuente indispensable de agua dulce, madera y minerales, siguen considerándose un hábitat hostil que requiere de esfuerzos de adaptación significativos por parte de las poblaciones humanas: las desigualdades son más pronunciadas en las montañas y los desastres naturales son más frecuentes en ellas.

Las montañas han sido, y son, un elemento sagrado central de muchas religiones y creencias.​

El aspecto más simbólico es la cumbre de la montaña porque se identifica como lo más cercano al Cielo, en particular donde residen los dioses y los espíritus, como en el monte Olimpo en la mitología griega.

A veces la montaña se considera el eje del mundo, como el monte Meru, que hace de él la residencia de Shiva.​

En algunos casos, la montaña sagrada es puramente mítica, como el Hara Berezaiti en el zoroastrismo. Los volcanes, como el monte Etna en Italia, también se consideraron sagrados, bien como hogar de dioses.

Las montañas han inspirado durante mucho tiempo miedo a los seres humanos y siguieron siendo en gran parte desconocidas hasta los primeros estudios científicos serios en el siglo XV.

 

 

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🔹 Día Internacional de la Tierra

 

Referencias;

  • un.org/mountain-day
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