Día de la Mujer Africana – 31 de julio

Día de la Mujer Africana – 31 de julio

 

 

El Día de la Mujer Africana se celebra el 31 de julio.

Fue instituido el 31 de julio de 1962 en la Conferencia de las Mujeres Africanas, en Dar es-Salam, Tanzania.

Esta celebración es reconocida en un total de 14 países y por ocho Movimientos de Liberación Nacional.

En la misma conferencia se creó la Organización Panafricana de Mujeres con el objetivo de trabajar en defensa de los derechos de las mujeres en el continente africano.

Entre los objetivos prioritarios de la organización se encuentran la educación de las mujeres y niñas, la reconstrucción de África, lucha contra el SIDA y asegurar la paz y la democracia.

Se sabe que la mujer, en el continente de África, aún es discriminada. Sin embargo, ha ido ganado espacio tanto en el mercado de trabajo, ya sea en el poder.​

La descolonización del continente en el siglo XX, permitió a las mujeres que comenzaran a ganar posiciones en el mercado, aunque con una remuneración más pequeña que la de los hombres.

En África, las mujeres continúan siendo las más pobres y es sobre ellas que recaen varios tipos de violencia. El SIDA (virus VIH), es también un problema, ya que, el sexo femenino es el más vulnerable a esta infección por el virus.

 

 

Desde hace 52 anos, el continente africano consagra el día 31 de Julio para celebrar el Día de la Mujer Africana.

Este día fue instituido en 1962 durante la Conferencia de Mujeres Africanas. En esta misma fecha se creó también la Organización Panafricana de las Mujeres.

Desde esa fecha hasta hoy, hemos sido testigos de muchos cambios en el continente africano y no podemos dejar de reconocer que muchas de sus protagonistas son mujeres.

Hoy podemos nombrar a algunas mujeres que han ocupado un lugar en la esfera pública, unas como presidentas en sus respectivos países, tales como: Ellen Johnson de Liberia, Joyce Banda de Malawi.

También contamos con mujeres que recibieron el premio Nobel de la Paz: Ellen Johnson que compartió el premio con las activistas por la paz Leymah Gbowee y Tawakkol Karman de Yemen y no podemos dejar de mencionar a Wangari Maathai, ambientalista de Kenia, que fue la primera en recibir dicho premio.

Y este año no podemos dejar de recordar a la recientemente fallecida Nadine Gordimer, escritora sudafricana, que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1991.

Cada una de esas mujeres y también aquellas que permanecen anónimas, son mujeres comprometidas en buscar el desarrollo sustentable para el continente africano, el reconocimiento de la dignidad de las mujeres y sobre todo en hacer creíble que un mundo más justo, solidario e igualitario es posible.

La mujer africana representa el futuro del continente africano catan los cantores africanos, ahora bien, más que una imagen poética, cada uno sabe que el desarrollo económico y social de África pasa, necesariamente, naturalmente y esencialmente por el vector femenino.

Porque si la mujer en áfrica todavía es portadora de madera, de agua, de niños; la mujer africana es también portadora de futuro cuando accede al microcrédito, cuando realiza negocios, cuando accede al poder político.

La Liberiana, Leymah Gbowee, señaló que: Necesitamos continuar uniéndonos en hermanad para transformar nuestras lágrimas en triunfo, y nuestra desesperación en determinación y nuestro miedo en coraje.

No hay tiempo para descansar hasta que nuestro mundo alcance plenitud y equilibrio, donde los hombres y las mujeres son considerados iguales y libres.

Sin embargo, tenemos que reconocer que a pesar del progreso, la desigualdad de género continua en muchas sociedades y la violencia contra la mujer y las jóvenes permanecen ampliamente difundidas (Agenda de Acción para el Desarrollo).

Como sociedades tenemos que avanzar en la toma conciencia del reconocimiento de la dignidad de las mujeres, hacia compromisos concretos y políticas que promuevan y favorezcan que cada mujer pueda pronunciar su palabra y a través de ella recrear el mundo en que vivimos.

El día de la mujer africana, una efeméride celebrada en todo el continente desde su creación, en 1974, de manos de la Organización Panafricana de Mujeres (OPF son sus siglas en francés y PAWO son las inglesas).

Esta organización tiene como objetivo servir de plataforma para que las mujeres, de dentro y de fuera de África, intercambien puntos de vista, para dirigir y apoyar la acción contra la violación de los derechos humanos (de las mujeres en especial) y para reforzar la paz en el mundo y en el continente africano.

La máxima aspiración de la OPF es garantizar la plena participación de las mujeres en la toma de decisiones, en el desarrollo político, económico y social a escala internacional y, sobre todo, en los estados africanos.

 

Organización pionera

 

 

La creación de la OPF manifiesta la capacidad de las africanas para innovar en la lucha colectiva.

La idea de crear la Organización Panafricana de Mujeres nació de las mujeres que participaron en el Congreso de la Federación Democrática Internacional de mujeres en Viena, allá por 1958.

Cuatro años después, un grupo de africanas luchadoras por la libertad, la cual, en aquella época, pasaba por la descolonización, visitó a Julius Nyerere, Primer Ministro tanzano, para respaldar sus esfuerzos para crear la Organización de la Unidad Africana (OAU en inglés), actual Unión Africana.

 

En aquel 1962, en Dar es-Salam, se celebró un congreso en el que participaron representantes femeninas de catorce países africanos y de diez Movimientos de Liberación Nacional.

Fruto de este encuentro se fundó la Conferencia de Mujeres Africanas, rebautizada Organización Panafricana de Mujeres en el congreso de Dakar de julio de 1974.

No solo fue la primera organización continental de mujeres sino que, anticipándose en un año al surgimiento de la OAU (1963), la OPF fue la primera entidad panafricana.

Además de querer movilizar a las mujeres por su liberación, quería que también lucharan para liberar a sus países de las potencias coloniales.

La celebración del día de la mujer africana conmemora el compromiso de las pioneras de las independencias en su lucha por un África libre en la que se reconocieran y respetaran los derechos humanos y, particularmente, los de las mujeres.

El 31 de julio como momento para recordar a pioneras del panafricanismo en femenino como Hawa Keita, Maria Ruth Neto, Fathia Bethabar, Jeanne Martin Cissé.

Esta última fue la primera Secretaria General de la OPF.

Una política y diplomática guineana que rompió muchos techos de cristal para las mujeres en general y para las mujeres africanas, específicamente, y que también fue la primera mujer en presidir el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (noviembre de 1972).

 

Logros

 

 

No cabe duda de que, desde la constitución de la Organización Panafricana de Mujeres, se han alcanzado considerables avances en el reconocimiento de los derechos y del papel de las mujeres en las sociedades africanas.

Un ejemplo son las africanas que han recibido reconocimiento internacional, por ejemplo, con la concesión de los premios Nobel en categorías como Literatura (la escritora sudafricana Nadine Gordimer en 1991) o Paz (la ambientalista de Kenia, Wangari Maathai, y más recientemente, Ellen Johnson Sirleaf y la también liberiana Leymah Gbowee, que compartieron el galardón en 2011 con la activista yemení Tawakkol Karman).

Mencionando a Johnson Sirleaf, no solo pasará a la historia del continente por su Nobel, sino también por haber sido la primera mujer elegida democráticamente para presidir su país, hace ya diez años.

Después, otras siete mujeres han estado a la cabeza de un estado africano. Como subrayaba recientemente Carolina Cerqueira, vicepresidenta de la OPF en el África Austral, con motivo del día de la mujer africana, “se registran progresos significativos en la condición de la africana, sobre todo en los órganos político, legislativo y de representación”.

Los países africanos se sitúan en los primeros puestos en los rankings internacionales de países con mayor porcentaje de acceso de las mujeres a las cámaras legislativas.

En este sentido, Ruanda y Sudáfrica se ubican en las primeras posiciones junto a países del Norte de Europa, considerados de los más modélicos en este sentido.

De hecho, en la última clasificación de la organización InterParliamentary Union (IPU), entre las primeras diez posiciones en el ranking mundial de mayor participación de mujeres en los parlamentos, se sitúan Ruanda, Seychelles, Senegal y Sudáfrica.

Pese a estos logros, queda mucho por hacer y la jornada dedicada a las africanas también debe servir para reflexionar sobre dichos desafíos.

 

Retos

 

 

Entre los males más flagrantes que afectan a las africanas, cabe destacar la feminización de la pobreza, el analfabetismo, la mortalidad materna y la violencia en todas sus vertientes.

El África subsahariana es la región con la mortalidad materna más elevada. Las causas son múltiples pero las principales son la falta de servicios sanitarios y la falta de educación.

No en vano, la región subsahariana también es líder (por desgracia) en las más bajas tasas de alfabetización femenina y en menor número de años de escolarización.

Cuando hablamos de «violencia en todas sus vertientes», aludimos a que, en zonas de guerra, ellas son las que pagan el precio más caro: la mortalidad materna se dispara y, a la violencia generalizada, han de sumar a menudo la violación y las formas más extremas de maltrato.

Estas discriminaciones y muchas otras suponen un verdadero reto para la lucha por la efectiva igualdad entre hombres y mujeres en África especialmente ahora, cuando coinciden dos momentos: la década de las mujeres africanas y el año centrado en los derechos de las mujeres.

De 2010 a 2020 es la década de las mujeres africanas, un mecanismo para acelerar la implementación de los objetivos establecidos en varias declaraciones, protocolos y convenciones adoptadas por la Unión Africana.

Este organismo también instituyó el vigente 2016 como el Año de los derechos humanos con foco particular en los derechos de las mujeres, centrándolo en la tolerancia cero a la violencia contra las mujeres y en el cumplimiento, transcurridos 13 años, del Protocolo de Maputo o Protocolo sobre los Derechos de la Mujer Africana.

Se habla mucho de las mujeres africanas como motor para el desarrollo del continente y es cierto que en ellas se sustenta gran parte del día a día socioeconómico pero, para permitirles cumplir esta función, queda mucho por hacer en el terreno de los derechos de las mujeres.

 

 

Artículos relacionados;

🔹 Día del Patrimonio Mundial Africano

🔹 Día de África

 

Referencias;

  • mosaiko.op.org/es/dia-de-la-mujer-africana/
  • africaye.org/dia-mujer-africana/
error: Content is protected !!