Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo

El 29 de octubre se celebra el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas para reconocer y reivindicar el trabajo esencial que sostiene la vida humana y el funcionamiento de la sociedad.
¿Qué son los cuidados y por qué son esenciales?
Los cuidados son todas aquellas actividades, directas o indirectas, que realizamos para mantener, continuar y reparar nuestro mundo para que podamos vivir en él lo mejor posible. Esto incluye:
Cuidados directos: Atender a niños, personas mayores, personas con discapacidad o personas enfermas.
Trabajo doméstico: Cocinar, limpiar, lavar, mantener el hogar.
Apoyo emocional: Escuchar, consolar, acompañar y gestionar la carga mental de la organización familiar.
A pesar de ser el «pegamento» que mantiene unida a la sociedad, la mayor parte de esta labor es invisible, no remunerada y recae desproporcionadamente sobre las mujeres.
Los tres pilares de este día
Esta jornada busca visibilizar una «crisis de cuidados» global, promoviendo tres ejes de acción:
Reconocimiento: Dejar de tratar el cuidado como una labor «natural» o «privada» para entenderlo como un trabajo productivo indispensable para la economía.
Reducción: Implementar políticas públicas, infraestructuras y tecnología que faciliten las tareas cotidianas, reduciendo la carga física y temporal que recae sobre los individuos.
Redistribución: Lograr un reparto más equitativo de las tareas entre hombres y mujeres, y entre el Estado, las empresas y las familias.
El cuidado como un derecho
La nueva visión que impulsa este día es la del Derecho al Cuidado:
Derecho a cuidar: Disponer de tiempo y recursos para cuidar de nuestros seres queridos sin sacrificar nuestra salud, carrera o estabilidad financiera.
Derecho a ser cuidado: Recibir la atención necesaria con dignidad durante todas las etapas de la vida, especialmente en la infancia y la vejez.
Derecho al autocuidado: Entender que para cuidar de otros, debemos tener garantizado nuestro propio bienestar físico y mental.
¿Cómo avanzar hacia una sociedad que cuida?
Políticas de conciliación: Promover jornadas laborales flexibles, permisos de maternidad/paternidad iguales e intransferibles, y servicios de guardería o centros de día de calidad.
Valoración económica: Profesionalizar y dignificar los trabajos de cuidados remunerados (cuidadores, personal de limpieza, asistencia a domicilio), que suelen estar infravalorados y precariamente pagados.
Cambio cultural: Romper los roles de género que asocian «cuidar» exclusivamente a la mujer. Cuidar es una competencia humana, no una característica de género.
Reflexión: Durante mucho tiempo hemos medido el éxito de una sociedad por su PIB o su capacidad industrial. Este día nos propone un cambio de paradigma: medir el éxito de una nación por su capacidad de cuidar. Una sociedad que no cuida a quienes la componen está, inevitablemente, destinada a la fragilidad.
